AVEYPA

AVEYPA  te explica:

Roseto

Una salud fuera de serie

 

Dra. María Luisa Micó

Internista

Hospital Universitario La Fe

Valencia

 

Durante siglos los habitantes de Roseto, villa medieval al pie de los apeninos, habían trabajado duramente al servicio de los grandes terratenientes del lugar, en las canteras de mármol o cultivando los campos colgados de las terrazas del valle.

Eran gente muy pobre, analfabeta y sin horizontes. Cada día

para ir a trabajar caminaban más de 8 km montaña abajo y otros tantos de vuelta al atardecer.

A finales del siglo XIX, un pequeño grupo de rosetinos decidieron embarcarse  para Nueva York, cruzaron el océano en busca de una vida mejor.

Se dirigieron hacia el oeste para trabajar en las canteras de pizarra de Pensilvania. Las buenas noticias llegadas del Nuevo Mundo hizo que cada vez  emigraran más a America, dejando su pueblo, en Italia, casi desierto.

Con el tiempo y con el esfuerzo de todos crearon su propia ciudad  a la que también llamaron Roseto.

Por aquella época en los Estados Unidos había gran preocupación por la elevada mortalidad cardiaca, en hombres menores de 65 años, lo que motivo grandes estudios epidemiológicos, como el realizado en Framingham.

El destino hizo coincidir al médico americano Stewart Wolf,  que pasaba allí los veranos y había sido invitado a dar una conferencia, con otro médico local. Después de la conferencia, mientras charlaban tomando una cerveza, el médico de Roseto comento que apenas había visto problemas cardiacos durante sus muchos años de ejercicio.

Mr. Wolf se quedo muy sorprendido, ya que en los EEUU, a finales de los cincuenta, el infarto de miocardio era casi como una epidemia. Las investigaciones confirmaron los hechos.

Comparando ambas sociedades no se encontraron diferencias en cuanto a factores de tipo genético o dietético.

El secreto no estaba en la salud individual sino en la “salud comunitaria”, en la calidad de vida.

Roseto era una comunidad prospera que había sido capaz de mantener sus tradiciones, basadas en la relación con los vecinos, en la amistad y en la unidad de la familia. Ese ambiente era tan evidente que bastaba pasear por aquel pueblo para darse cuenta.

Coordinador: Dr. Sánchez Lázaro

http://www.medynet.com/usuarios/aveypa/heart.gif